¿Problemas del niño y la succión?
Una lactancia materna exitosa siempre necesita de tres aspectos: confianza por parte de la madre, una buena hidratación y, el más importante, una succión adecuada del bebé.
Cómo succionan los bebés
Para comprender mejor los problemas de succión, lo mejor es comenzar por estudiar qué es un buen agarre del seno. En el seno, las mandíbulas y la lengua del bebé deben trabajar de manera coordinada. Cuando el bebé toma el seno, su lengua forma un canal debajo del pecho y se apoya rítmicamente, presionando el seno de su madre contra el paladar. Esto aplana y alarga la parte de la areola situada atrás del pezón.Enseguida el bebé traga y respira. Sus labios son retraídos y apretados contra el pecho para mantener la succión.
¿Cuál es entonces la colocación ideal que debe tener el bebé al amamantar?
Debe estar de frente a su madre,de manera que no tenga que voltear la cabeza hacia el seno para agarrarse; el pezón y buena parte de la areola deben estar dentro de su boca; sus labios deben estar evertidos como si fuera a silbar; su nariz y su mentón deben tocar el seno de su madre; el bebé debe estar a la altura del seno, no más abajo; ninguno de sus dos brazos debe ser un obstáculo que le impida a cercarse totalmente a su madre; su lengua debe quedar extendida y adelantada en el piso de la boca de manera que cubra la encía inferior del bebé para que al subirla y bajarla acompasadamente con la mandíbula, presione el pezón y la areola para obtener la leche. Un bebé así colocado, obtiene suficiente leche y además no lastima a su madre.
¿Por qué existe una succión débil?
La inmensa mayoría de los bebés nacidos a término y en buena salud, saben succionar y deglutir desde el nacimiento.
No obstante, un pequeño número de infantes no alcanzan a succionar eficazmente. Las razones más frecuentes, aparte de la prematurez, son las perturbaciones durante el período neonatal como hipoglicemia, hipoxia, ictericia, anestesia y analgesia de la madre durante el parto, incluida la epidural, así como la llamada inmadurez del sistema nervioso central.
Estos niños, durante los primeros días y semanas (incluso los primeros meses, pero esto es raro) no alcanzan a coordinar suficientemente los movimientos de su lengua y mandíbulas para realizar una succión y deglución eficaz. Pasan a menudo “todo el día” en el seno, son muy tónicos o al contrario apáticos y dormilones, y amamantan con poca frecuencia.
Los problemas de la lengua
Cuando se comprende cómo hace el bebé para succionar, se sabe que todo aquello que impida que la lengua se ponga en posición correcta debajo de la areola, puede causar problemas del amamantamiento.
Frenillo muy corto. Cuando este es el caso, el frenillo tira de la lengua e impide que la punta de ésta se sitúe correctamente, es decir debajo del pezón y la areola, y sobre la mandíbula.
Lengua retráctil. La lengua esta mal situada: está tirada hacia atrás y frota los lados de los pezones. La punta de la lengua puede herir de manera repetida la punta del pezón. En estos casos, la explicación es que el bebé nació con la lengua demasiado corta.
La lengua se enrolla hacia arriba. En estos casos, la lengua está claramente sobre el seno. La succión es claramente imposible y los pezones de la madre tienen el riesgo de sufrir pues el frenillo frota el pezón y lo hiere.
Otros problemas. Los bebés trisómicos (Síndrome de Down), tienen una lengua muy gruesa, con tendencia a la profusión. Esto entraña problemas de succión y demanda mucha paciencia de la madre.
El reflejo de extrusión de la lengua
El reflejo de extrusión de la lengua es un mecanismo de supervivencia, destinado a sacar todo objeto que se ponga en la boca del bebé, a fin de evitar su inhalación. Este reflejo se dispara entre 4 y 6 meses, con la madurez de la motricidad oral, y explica por qué es tan difícil hacer tragar sólidos a un bebé pequeño: él rechaza con su lengua los alimentos introducidos en su boca.
Cuando el bebé sitúa su lengua sobre la mandíbula inferior para introducir el seno en su boca a fin de amamantarse, esto se considera un reflejo de extrusión normal. Este comportamiento se encuentra en el 97% de los recién nacidos; el 3% restante que no presenta este reflejo, tiene problemas de succión.
En cualquier caso, es necesario que busques ayuda con un experto en lactancia materna, que se encargará de evaluar cada caso en particular y dar la ayuda necesaria para que puedas lograr una Lactancia materna exitosa.
Lecturas recomendadas:
* Una perspectiva de las soluciones a los problemas de lactancia, Susan Meints Maher, IBLCL USA.
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